Historia de Parroquias de Buenos Aires
Comisión de Investigaciones Histórico Eclesiásticas
del Arzobispado de Buenos Aires

167 - Madre Admirable
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167 - Madre Admirable
Ord: 1 - ID: 132 - ft167a.jpg Fecha: 22/10/2007
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Historia de la Capilla "Mater Admirabilis" y la Parroquia Madre Admirable

1918-1920

Los abuelos de la Sra. Concepción Unzué de Casares (una de las donantes del Asilo Unzué de Mar de del Plata) dejaron un testamento en el que encargaban a sus herederos erigir en su memoria una obra a favor de los pobres.

Hacia fines de 1918, la Sra. de Casares pidió a la superiora del Asilo Unzué, Hna. Marie Eugéne du Sacre Coeur, que la ayudara en la fundación de una Escuela-Taller para niñas pobres en su Parroquia de Nuestra Señora del Socorro, en Buenos Aires.

Ya en 1913, las Hermanas Franciscanas Misioneras de María (F.M.M.) habían expresado el deseo de tener una casa en el centro de Buenos Aires. La Sra. de Casares había dicho que ella construiría la capilla y la Sra. de Alvear se ocuparía de los talleres.

Al no encontrar una casa apropiada para iniciar la Escuela-Taller, la Sra. de Casares instó a las Hermanas F.M.M para que se instalaran en forma provisoria en la calle Las Heras 1725, y así se hizo. Luego se trasladaron a dos lugares: a la calle Potosí y a la calle Avellaneda. Mientras tanto, la Sra. de Casares había comprado la casa de la calle Arroyo 909-925 para instalar definitivamente su obra, encargando a su ingeniero hacer las transformaciones necesarias. La fundación había sido aprobada por las Religiosas, pero tuvieron algunas dificultades. Necesitaban mayor clarificación. La Sra. de Casares no quería dar la casa al Instituto. El fin principal que ella se proponía era el de fundar una Escuela-Taller Parroquial, e insistía en que se le enviaran religiosas aptas para la obra que ella deseaba.

En Marzo de 1920, llegó el Ministro General de la Orden de Frailes Menores (Franciscanos), quien concedió una entrevista a la Sra. de Casares. Allí se habló de la fundación, de las condiciones para la misma, y se elaboró un contrato que más tarde fue aprobado por las Franciscanas Misioneras de María.

La casa de la calle Arroyo, que había pertenecido a la familia Pinedo, era bastante grande y tenía un hermoso y extenso jardín. Para transformarla en Escuela-Taller para niñas pobres y darle en su interior un ambiente un poco más franciscano, hacía falta efectuar diferentes reformas. Dichos cambios se fueron haciendo paulatinamente.

El 17 de Agosto de 1920, las Hermanas F. M. M. enviaron, desde Mar del Plata, a las Hermanas Rhabana y Casimira, quienes tenían dos objetivos: ayudar a cerrar la casa de la calle Avellaneda y, por otro lado, equipar y limpiar la casa de la calle Arroyo. Para esta tarea, de noche volvían a dormir en la calle Potosí, por entonces residencia de las hermanas.

El 9 de Septiembre de 1920, finalmente la Sra. de Casares permitió a las Hermanas que se quedaran un día y una noche en la nueva casa de Arroyo y completaran la instalación.

Así, las Hnas. Rahbana, Casimira y Modesta formaron la primera comunidad en "MaterAdmirabilis".

De a poco, se fue formando el Taller, inicialmente a cargo de una joven interna llamada Felisa, que enseñaba bordado a las niñas que se iban acercando.

También se concretó un proyecto con las ex alumnas del Asilo Unzué de Mar del Plata: algunas de estas jóvenes seguirían formándose en el Taller de la nueva casa de la calle Arroyo. Pero, dada la lejanía y otros obstáculos, el proyecto no prosperó.

Las Hermanas visitaban a las familias pobres del barrio para invitar jóvenes al Taller. Pero, más de una vez, las hermanas se preguntaban: "¿Qué haríamos con esta linda casa y sin niñas pobres?". Mientras tanto las hermanas seguían ocupadas en instalarse en la Escuela-Taller que, según la Sra. de Casares, debía llevar el nombre de su abuela: Josefa Capdevila de Gutiérrez. Finalmente, la casa de la calle Potosí se cerró y las Hermanas pasaron a vivir en Arroyo. El 30 de octubre de 1920, el Padre General de la Orden Franciscana bendecía la capilla provisoria y celebraba la primera Misa. Esa es la fecha que las religiosas consideran que debe tenerse como fecha de fundación de la casa. Recién en las vísperas de la Fiesta de la Inmaculada Concepción se comenzó la construcción de la primera capilla.

1921-1930

En noviembre de 1921 se terminó de construir la primera capilla que hizo edificar la Sra. de Casares. La Escuela comenzó a funcionar en 1921, con 22 alumnas, y llegó a tener durante estos años un número que oscilaba entre 65 y 80 alumnas. Una religiosa, llamada Madre del Reposo, fue la primera directora y maestra durante el período. Las niñas que lo deseaban, concurrían por la tarde para aprender corte y bordado. Esta escuela primaria gratuita "Josefa Capdevila de Guitiérrez" fue incorporada al Consejo Nacional de Educación desde su origen en 1921.

El taller de bordado, instalado desde la fundación, creció progresivamente y en 1925 contaba ya con 87 jóvenes obreras. Las Hermanas se encargaban de la venta de los trabajos por ellas realizados. Transcurridos 9 años desde la fundación, las hermanas recogieron los interrogantes que se han ido planteando en estos años y enviaron su evaluación la Consejo General. En ese momento se dudaba en permanecer en la casa de la calle Arroyo y se consideró trasladarse a otra parte de la Ciudad. Por otro lado, la capilla fue quedando chica y la Sra. de Casares deseaba construir otra más grande, pero no sin antes asegurarse de que las hermanas permanecerían allí.

La Sra. de Casares llevó el borrador del compromiso con la fundación de la casa de la calle Arroyo, fechado el 1° de enero de 1920, junto con el plano de la nueva capilla que se construiría en el lugar del antiguo garaje. Ambos papeles viajarían a Roma para su aprobación.

1931-1938

El año 1934 vio la llegada de la Madre General de las F.M.M que vino a la Argentina para el Congreso Eucarístico Internacional y para visitar las distintas casas de la Congregación.

El 31 de mayo de 1936, Monseñor Cortesi, Nuncio Apostólico, bendijo la piedra fundamental de la futura capilla. El 22 de agosto de 1938, Monseñor Copello, Arzobispo de Buenos Aires, bendijo la nueva capilla de "Mater Admirabilis” y celebró allí la primera Misa.

A principios del año escolar 1938 estaba terminada la entrada de la nueva escuela, el hermoso salón de actos, y en el primer y segundo piso, las amplias aulas. La comunidad religiosa fue aumentando paulatinamente hasta llegar a tener 35 hermanas. La escuela agregó el 5° y 6° grado llegando a tener 140 niñas. También se imciaron clases de dactilografía, con examen final a cargo de profesores de las Academias Pitman para otorgar el certificado correspondiente. Ya desde finales de 1925 estaba formada la Asociación de Madres Cristianas. Muchas de ellas, sobre todo al comienzo, eran madres de las niñas de la Escuela. Se reunían semanalmente, con catequistas laicas que les exponían los temas. Estaban divididas en varios grupos, pues llegaron a tener trescientas socias. Previamente tenían una hora de costura, donde confeccionaban ropa para ellas y su familia. Todos los años realizaban su Feria, donde se podían adquirir artículos para el hogar, comestibles o artículos de tocador con los bonos que obtenían por su asistencia a las reuniones.

1939-1950

La escuela tenía dificultad para aumentar el número de alumnas ya que las familias pobres se habían mudado a otros barrios más alejados. Sin embargo, hacia 1950 comenzó a funcionar el Jardín de Infantes.

A diferencia de la Escuela, la capilla era muy frecuentada los domingos, día en que se celebraban cuatro misas, incluida la de la Comunidad. Todos los días había dos misas. Hacia fin de 1942, se obtuvo el permiso de la exposición nocturna del Santísimo Sacramento los primeros jueves del mes para rogar por las intenciones del Papa por la paz (en momentos en que la Segunda Guerra Mundial enlutaba al mundo entero).

Desde mayo de 1946, se comenzó a reunir los días domingo a las alumnas de la Escuela y del vecindario, para pasar una tarde amena con diversos entretenimientos. Las Hermanas se ocupaban también de la preparación para la Primera Comunión. El Taller de bordado y ropa interior fina ocupaba a jóvenes del interior, preferentemente estudiantes universitarias, aunque también había siempre alguna empleada. Se contaba también con un gran comedor y sala de estudio en planta baja, y alrededor de cuarenta cuartitos, entre el tercer y cuarto piso. Era muy solicitado y estaba completo durante el año escolar.

La "Obra de la sopa" para los hombres desocupados estaba instalada en el comedor especialmente acondicionado, con una entrada particular por la calle Suipacha. Concurrían todos los días alrededor de noventa personas. Las hermanas encargadas se ocupaban de realizar una labor de acercamiento humano y religioso. Esto conducía a que algunos se prepararan para recibir el bautismo o el catecismo de Primera Comunión. Esta obra asistencial fue desapareciendo hacía mitad de 1947, en la medida en que aumentaron las fuentes de trabajo y se dictaron nuevas leyes que amparaban al trabajador.

La Asociación de Madres Cristianas crecía y se ocupaba de la instrucción religiosa de 900 madres de familia de nivel popular. La Asociación de ex-alumnas también era pujante, y contaba con numerosas socias. Publicaban una revista mensual, tenían a su disposición una biblioteca y podían concurrir a diversos cursos que se dictaban para ellas.

El cuarto piso del nuevo edificio de la "Casa de Obras" había sido terminado en 1940, y arreglado para el pensionado. Después se construyó encima de él un nuevo lavadero para la comunidad, dejando el anterior para las pensionistas. El subsuelo que antes era lavadero, fue transformado en comedor para los hombres de la "Obra de la sopa". Una vez que estuvo completamente terminada de la Casa de Obras, los planos para edificar sobre la vieja casa de Arroyo la nueva Casa Provincial de las Hermanas, fueron objeto de prolongados estudios, demorados por los inconvenientes de la guerra. En septiembre de 1948, se inició la reconstrucción. Esta nueva edificación comprendía un sótano, planta baja y dos pisos.

En septiembre de 1945, la casa "Mater Admirabilis" festejó su jubileo de plata, preparado con un solemne triduo. El cardenal Copello celebró una Misa el día de la fiesta. Por la tarde, Mons. José Fietta, Nuncio Apostólico, tuvo a su cargo un Te Deum y la bendición con el Santísimo.

1951-1955

Se han terminado dos de las tres etapas de la construcción. Por eso, en marzo de 1951, la Comunidad Religiosa pudo instalarse en la nueva casa. En junio de 1952, se reanudan los trabajos para concluir la tercera etapa de la construcción, tareas que concluyeron en noviembre de 1953.

Por ese entonces la escuela gratuita tenía alrededor de 140 alumnas. El Jardín de Infantes es muy concurrido, con unos cincuenta niños de ambos sexos. Alrededor de unas sesenta niñas se quedan a almorzar y por la tarde recibían clases de labores. En los primeros meses de 1952, comienza a funcionar el restaurante económico para empleadas de la zona, donde había funcionado el comedor de la "Obra de la sopa". Se ofrecía almuerzo cada día en el horario de 12:00 a 13.30 hs. De alrededor de ochenta y cinco personas que concurrían al inicio, de lunes a viernes, se pasó, en los años siguientes, a doscientas veinte.

El pensionado nuevo quedó para empleadas, y el antiguo, solamente para estudiantes universitarias del interior del país. Unas setenta señoritas universitarias y empleadas gozaban de un ambiente propicio y seguro en la Capital.

La Capilla "Mater Admirabilis" era un lugar de irradiación evangélica. Eran numerosas las personas que entraban cuando el Santísimo estaba expuesto. La casa mostraba siempre mucho movimiento: retiros para Terciarios Franciscanos, conferencias, reuniones, cursos, etc. La obra de las Madres Cristianas, tan en auge en su momento, comenzó a declinar. Por un lado, porque se extendió a numerosas parroquias y por otra parte, porque la política asistencial del Gobierno alcanzaba a los sectores más humildes.

En el año 1955, a causa de la situación política del momento y la breve, pero terrible, persecución que sufrió la Iglesia, la comunidad vivió momentos de gran tensión. Acogieron a unas cuarenta religiosas que habían sido desalojadas de las obras dirigidas por la Sociedad de Beneficencia. La gran custodia utilizada para la exposición del Santísimo Sacramento fue guardada en lugar seguro durante 4 meses.

El 4 de octubre de 1955, fiesta de San Francisco, la Casa de "Mater Admirabilis" estaba desbordante de gente y de alegría. Desde la mañana, como un verdadero arco iris, apareció la valiosa custodia que había estado escondida por cerca de cuatro meses a causa de la agitación política.

1956-1960

La acción misionera tomó un nuevo impulso. Las Hermanas participaron en la gran misión de Buenos Aires, visitando barrios marginales de la Capital y del Gran Buenos Aires.

La escuela primaria gratuita llegó a tener a 250 niñas, lo que hizo necesario disponer de un doble curso para los dos primeros grados. Al Jardín de Infantes se lo dividió en dos secciones. Unos ochenta niños concurrían mañana y tarde. El pensionado seguía completo, contando entre cuarenta y, cuarenta y cinco universitarias, y un número de empleadas que aumentó a veinticinco cuando en 1958 se arreglaron piecitas suplementarias para acoger a ex-alumnas menores.

El restaurante económico era un servicio útil para numerosas personas, pero con el paso de los años, de unas doscientas treinta personas que concurrían diariamente, se disminuyó a ciento cincuenta. Se apreciaba el ambiente familiar, la biblioteca a la que podían acceder y la sala de descanso. La asistencia al Taller también iba disminuyendo. En 1956 había unas veinte obreras. En 1958, eran diez y otras diez trabajaban en sus casas; en 1959, finalmente, el Taller se cerró. Otros proyectos de servicio a la mujer se implementaron estos años. Un curso nocturno de Escuela Doméstica para madres de las niñas; otro para las niñas mayores de la escuela, fuera del horario escolar. En 1957, se abrió una Academia, con diversos cursos, pero debió suspenderse al año siguiente por falta de Hermanas. Los grupos de Madres Cristianas, que tanto auge tuvieran en otra época, seguían lentamente su declive. Las otras actividades con ex-alumnas y el catecismo, continuaron.

1961-1966

La escuela "Josefa Capdevila de Gutiérrez" osciló entre 210 y 240 alumnas. Funcionaban cursos para los siete años de escolaridad primaria completa. El Jardín de Infantes, mixto, contaba con unos ochenta niños entre las dos secciones. Gran parte de los alumnos del Jardín y del Primer grado provenían de un medio social alto, pero pronto pasaban a escuelas pagas y los cursos superiores quedaba con menos niños. El Pensionado estaba completo y era muy solicitado. Tenía capacidad para unas setenta jóvenes, la gran mayoría universitarias. El restaurante femenino mantuvo la anuencia de ciento cincuenta personas diarias.

1967-1982

El pensionado universitario se transformó en pensionado de ancianas. El número de Hermanas disminuía, la Escuela no respondía al fin para el cual fue abierta, las opciones apostólicas de la Congregación tomaron otro rumbo. Las Religiosas decidieron, pues, dejar esta obra evangelizadora y social que tanto bien había hecho desde su inicio, para dedicarse a otras tareas. Por eso el 15 de agosto de 1982 se entregó la casa de "Mater Admirabilis", con la totalidad de sus instalaciones, a la Arquidiócesis de Buenos Aires.

1982-1992

El 25 de abril de 1983 se la declara como Iglesia "Mater Admirabilis".El 15 de septiembre de 1984 se erigió la Parroquia Madre Admirable (con el nombre en castellano y no en latín), con territorio desmembrado de la vecina Parroquia del Socorro. Lo hace el Cardenal Aramburu. El primer párroco es Mons José Luis Mollaghan (hoy obispo de Rosario). Se reacondicionan las intalaciones para que funcionen como casa parroquial.

El 17 de marzo de 1992 explota la bomba en la embajada de Israel, en la vereda enfrentada a la Parroquia. El pensionado es casi totalmente destruido pero el templo no sufre daños extructurales. Mueren en el atentado, en el predio parroquial, el Padre Juan Carlos Brumana, Mausi Meyers Frers de Hernández, Escorcina Lezcano de Albarracin, Celia Haydee Arlia de Eguia Seguí (pensionadas) y Alexis Alejandro Quarin que pasaba caminando en esos momentos.

A raíz de los destrozos causados por el atentado del 17 de marzo de 1992, dirigido contra la Embajada de Israel, la fisonomía y el uso de este solar sufrió cambios importantes:

1.El Pensionado de ancianas, destruido casi íntegramente por la explosión, debe ser demolido y ya no se reconstruye para ese uso sino que se destina el edificio para salones parroquiales, renovándolo totalmente.

2. La Casa Parroquial, también destruida, se reconstruye en otro sector del edificio que queda en pie.

3. El Colegio Parroquial sufre daños severos pero conserva su uso y estructura.

4. El Templo, pierde todos sus vitrales franceses originales, pero milagrosamente se mantiene en su totalidad y se le anexa la capilla lateral de los confesionarios en lo que era un pasillo interno.

5. A raíz de la demolición del Pensionado se concibe un amplio atrio que brinda al Templo y al Colegio un nuevo y espacioso acceso.

A Mons. José Luis Mollaghan lo sucedió el P. Gustavo Podestá (marzo 1994). Desde ese momento se comienzan las tareas de reconstrucción de los vitrales del templo, y de muchas áreas del Colegio.

En marzo de 2006, asume como tercer párroco, el P. Martín García Aguirre. En la actualidad la parroquia cuenta con muchos grupos de diversos tipos destacándose los tres grupos misioneros de jóvenes que revitalizan la Parroquia todos los días.

Fuente principal: folleto impreso y distribuido por la Parroquia Madre Admirable (15/sep/2009) en ocasión de su 25 aniversario.

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